Con el título “El siglo femenino, nuevas polaridades”, la primera
edición de esta muestra sevillana de arte electrónico, nuevas
tecnologías y realidad virtual, celebrada los pasados 22 al 25 de
noviembre en Sevilla, ha estado dedicada a las mujeres: al arte
electrónico realizado por mujeres, a la tecnología desarrollada por
mujeres y al ciberespacio poblado por las mujeres.
Entre los patrocinadores de esta edición se encontraba TRISPACE
VR, referente español en cuanto a la creación de hardware y software
de equipos de realidad virtual y animación 3D.
“Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que ha sido la muestra
de arte electrónico más importante de nuestro país de los últimos
cinco años. Y con un carácter diferencial, las principales
protagonistas, las que han marcado la muestra han sido mujeres, la
mayoría de ellas pioneras en nuevas tecnologías y primeras espadas
del ciberespacio y de la imagen por ordenador”, dice Alejandro
Sacristán, Consejero de TRISPACE y Comisario de MEDIARAMA.
En cuanto a público, el éxito ha sido claro: más de cuatro mil
visitantes pudieron disfrutar de 12 horas de las mejores imágenes
por ordenador de Andalucía, España y el mundo. Desde personajes
virtuales femeninos que se dirigían a la audiencia como Eve Solal,
creaciones artísticas relevantes como las del mítico grupo
californiano The Residents, o espectáculos futuristas como The
Utopians, donde bailarines virtuales se mezclan con los reales,
producido por el MIRALAB.
El público
“El público de MEDIARAMA ha sido un público culto, interesado en
el arte, la cultura y que comienza a estar entrenado en esto de las
nuevas tecnologías, con predominio de jóvenes y una importante
presencia de profesionales llegados de diferentes lugares de toda
Andalucía. La apuesta de La Junta de Andalucía y de las
instituciones andaluzas ha tenido un claro refrendo internacional
por sus participantes y una valoración positiva de los medios
regionales y nacionales, especialmente en su apartado de Arte
Electrónico, Net Art y Realidad Virtual”, afirma Alejandro
Sacristán, que también añade que “la oferta de contenidos
artísticos, científicos y culturales ha sido tan amplia que al
público le costaba seguir el ritmo marcado”.