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Acabo de ver "Manjar de Amor" y no sabría decir muy bien si me ha gustado mucho o no. ¿ No has tenido nunca esa sensación al salir del cine de que no quieres hablar, de que pasa algo dentro de ti y no sabes muy bien qué? En cierta medida, poco tiene que ver conmigo el argumento de esa película pero tiene algo; tiene algo de mágica.
Cuenta amores y tentaciones; amores de verdad y amores de mentira; verdades del inconsciente y mentiras del consciente. Y yo que pensaba que la verdad no existía, que no había más que percepciones!!!
"Manjar de Amor" tiene algo especial y puede que sea el hecho de que tú estas sentada en tu butaca de salón mientras transcurre una historia y a nosotras y nosotros, que miramos como por un agujerito cual voiyers, nos dan más información de la que tienen los propios personajes. Nosotras, desde nuestro cómodo asiento, asistimos a la representación de un pedazo de vida y sabemos por qué los personajes hacen lo que hacen y dicen lo que dicen. Sabemos su biografía mucho mejor que la otra parte implicada de la historia. El director nos dota de una información privilegiada de cada personaje y sin embargo, y al otro lado de la pantalla, se malinterpretan los unos a los otros como en la vida misma. La pena es que no nos podemos levantar y gritarles -"No! Eso no es cierto. O -"Tranquila, no te preocupes". No se si me explico...
La madre de Paul, Pamela. Creo que en su papel están representadas, no todas las madres, sino la dureza de todos los hijos con las madres durante la adolescencia. Todos esos hijos e hijas adolescentes que en algún momento nos creímos poseedores de la verdad absoluta, que pensábamos que mamá no nos importaba lo más mínimo; que era incapaz de entender lo que nos pasaba, que no sabía nada. Nada de nada!! Hasta que un día, no se cómo ni con qué pretexto, nos dimos cuenta de que no era así. Nos dimos cuenta de que sí saben, de que sí te entienden, de que sí las quieres...
"Manjar de Amor"
Lucía
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