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La
salud de las mujeres implica el bienestar emocional,
social, cultural, espiritual y físico.
Es un derecho y un recurso para la vida y está
determinada por el contexto social, político
y económico de la vida de las mujeres,
además de por la biología.
Las mujeres y los hombres nos
diferenciamos en algunos aspectos biológicos,
pero las desigualdades en salud que padecemos
se deben fundamentalmente a los roles de género
que la sociedad nos asigna a unas y otros.
Para atender a nuestras necesidades
y problemas de salud debemos comprender cómo
actúan los diferentes factores que influyen
en ella, como se promueve y se pierde la salud,
cuales son las causas de las enfermedades y malestares
que padecemos, qué soluciones existen y
quién interviene en la toma de decisiones
sobre los aspectos que nos afectan.
Cambiar algunos de los factores
que mejoran o perjudican nuestra salud está
en nuestra mano. Por ejemplo, podemos tener conductas
más saludables (alimentación, consumo
de tabaco, alcohol, ... ), cuidarnos mejor (posturas
al trabajar, autoestima, ...), organizarnos de
otra manera (reservarnos tiempo para nosotras,
repartir las tareas domésticas, ...) o
encontrar ayuda para algunos temas (acudir a grupos
de afectadas por nuestro problema, consultas a
especialistas, ...).
Pero también hay otros
factores que no podemos cambiar nosotras solas,
una a una. Por ejemplo los contratos laborales,
la falta de zonas verdes en nuestra ciudad, los
servicios socio-sanitarios o la violencia, entre
otros. Para cambiar estos es necesario comprender
la complejidad de cada problema, los sectores,
organismos y personas implicadas y hay que organizarse,
encontrar otras personas interesadas en esos cambios,
saber qué teclas hay que tocar y cómo
y participar en la vida pública para conseguir
lo que es bueno para nosotras.
En
la actualidad hay muchas mujeres trabajando en
el sector sanitario, pero como el modelo médico
es el diseñado y ejercido por varones,
las actuaciones que se llevan a cabo para la promoción
de la salud y la prevención y curación
de las enfermedades, provocan o mantienen las
desigualdades de género. Desigualdades
como usuarias, porque la calidad de la asistencia
es diferente para unas y otros, y también
como profesionales, porque las mujeres ocupan
los puestos de trabajo de menor valoración
social y salario.
Desde Eleusis, la ciudad de las
mujeres, queremos facilitar la información,
educación, análisis y contactos
que nos permitan, entre todas, mejorar la salud
de todas y favorecer la equidad.
Nos proponemos:
Analizar críticamente la información
acerca de temas relacionados con nuestra salud.
Favorecer la participación informada
y la autonomía en la toma de decisiones
sobre los cuidados de la salud y la asistencia
a la enfermedad.
Promover la atención a la salud y la
investigación científica con perspectiva
de género.
Apoyar actividades laborales, profesionales
y empresariales competitivas en este sector
y desde la perspectiva de género.
Desarrollar actividades formativas para usuarias,
profesionales de la salud, grupos comunitarios,
instituciones públicas y empresas.
Apoyar el establecimiento y mantenimiento de
redes y comunidades virtuales para el intercambio
de experiencias y servicios.
Alojar servicios innovadores que faciliten los
autocuidados y el trabajo de las mujeres como
cuidadoras.
Proporcionar una visión de género
en las diferentes especialidades y niveles de
servicios sanitarios y en las políticas
de salud.
Provocar debates sobre temas clave en la salud
de las mujeres y en las desigualdades de género
en la salud.
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